El canal que permite la circulación de agua de lluvias y escurrimiento proveniente de Córdoba hacia el curso natural del Río V, apareció con un tapón importante a pocos metros del límite bonaerense, en proximidades de Banderaló.
Equipos técnicos advirtieron la presencia del tapón, y ante la imposibilidad de acceso a maquinaria pesada por «falta de piso», la limpieza del canal se realizó a pala y carretilla por un grupo de operarios, y a partir de allí comenzó a normalizarse.
El suceso fue similar al ocurrido a principios de 2017 cuando pobladores intentaron impedir el paso de los equipos que eliminaron los tapones de las alcantarillas.
